
Nacida en Lima, Peru un 20 de Abril de 1586, Santa Rosa de Lima ha sido una de las patronas de América Latina y Filipinas. Siendo una bebe preciosa, a medida que crecía se volvió más y más hermosa, y un día, su madre le puso una corona de flores en la cabeza para mostrar su belleza a los amigos. Pero Rosa no tenía ningún deseo de ser admirada, pues ella ya habia dado su corazón a Jesús.
Su belleza se convirtió en miedo, pues ella pensaba que pudiera ser una tentación para alguien, ya que la gente no podía quitar sus ojos de ella. Por lo tanto, se frotó la cara con pimienta hasta que se torno toda roja y con ampollas.
Santa Rosa trabajó duro para mantener a sus padres pobres y ella obedeció humildemente, salvo cuando se trató de que se casara: dijo que ella no lo haría. Su amor por Jesús y la iglesia era tan grande que cuando hablaba de él, su cara resplandecía y brillaban sus ojos.
Rosa tenia muchas tentaciones del diablo, y también hubo muchos momentos en que tuvo que sufrir una sensación de terrible soledad y tristeza, porque Dios parecía muy lejano. Sin embargo, ella alegremente ofrecio todos estos problemas a El. De hecho, en su última lecho despues de una larga y dolorosa, enfermedad, se escuchaba a esta heroica joven mujer orar: "Señor, aumenta mis sufrimientos, y con ellos aumentaras tu amor en mi corazón."
Muchos milagros siguieron a su muerte. Fue beatificada por Clemente IX en 1667, y canonizada en 1671 por Clemente X, y fue la primer Americana en recibir este honor. Su fiesta se celebra el 23 de agosto y se le representa con una corona de rosas.